LIPOSUCCION ULTRASONICA (ULTRASONIDOS)

La liposucción retira el tejido adiposo (la grasa acumulada) de determinadas partes del cuerpo mediante un sistema de succión o aspiración. La liposucción ultrasónica complementa este proceso utilizando vibraciones ultrasónicas para licuar la grasa para facilitar su extracción.

Durante esta cirugía, el doctor introduce primero una varilla metálica por unas incisiones que ha realizado previamente (de 3 a 4 mm).  Esta varilla emitirá unas vibraciones de alta frecuencia bajo la piel.  Estas vibraciones romperán las células de grasa, licuándola para que sea más sencillo extraerla por un procedimiento de succión.  Gracias a la energía ultrasónica, la grasa se volverá más líquida y como consecuencia la extracción de esta grasa se realizará con mayor facilidad.

La liposucción ultrasónica tiene varios beneficios:

  • Facilita la aspiración de los bulbitos de grasa, como por ejemplo aquellos que se localizan en la cara interna de los muslos, la espalda, o aquellas imperfecciones que son producto de cirugías anteriores.
  • Permite que la piel no se estire demasiado, evitando así la flaccidez.  Este efecto es más probable cuando la cirugía se realiza en personas mayores.
  • Al no lesionar los vasos sanguíneos, es menos probable que aparezcan hematomas o pérdidas de sangre.
  • Mejora el aspecto de la celulitis. Esta técnica estimula el colágeno natural de la piel, lo que permite que las zonas con celulitis tengan un mejor aspecto.
  • La liposucción ultrasónica puede ser útil para quitar grasa fibrosa o densa como la que se encuentra en el torso del hombre.

La liposucción ultrasónica debe realizarse en un lugar adecuado, como un quirófano y siempre de la mano de profesionales especializados. Además, al igual que en la liposucción tradicional, los candidatos deberán ser personas que gocen de buena salud, sin problemas de peso importantes y que no tengan reacciones alérgicas ni a la anestesia ni a los medicamentos y antibióticos que se suministrarán durante el postoperatorio.

El ultrasonido incrementa algunos de los riesgos que no tienen otras técnicas de liposucción.  La energía ultrasónica podría calentar los tejidos y llegar a quemarlos, produciendo quemaduras en la piel y daños en los nervios.