La liposucción es una intervención segura si se hace de la forma adecuada
La liposucción es una intervención quirúrgica menor, pero intervención quirúrgica al fin y al cabo, por lo que si no se desarrolla de la manera adecuada podría tener consecuencias para la persona.
En primer lugar, toda la intervención provoca un grave estrés en el cuerpo que debe de ser tenido en cuenta, por lo que el paciente no debe de sufrir ningún problema cardiovascular ni tener una presión sanguínea demasiado elevada.
También es importante hacer un control de los medicamentos que se utilizan en la intervención, como por ejemplo la lidocaína y la epinefrina. Se trata de productos que se utilizan en estas operaciones para eliminar el dolor que puede sufrir la paciente durante el proceso de aspirado o succión de la grasa y para contraer los vasos sanguíneos. Pero estos productos pueden tener algunos efectos secundarios que deben de ser valorados debidamente por el cirujano y por la paciente antes de tomar la decisión final.
Se han llevado a cabo numerosos estudios sobre la fiabilidad de la liposucción y sobre las consecuencias que ésta puede provocar en la salud del paciente que se somete a ella.
Dichos estudios han certificado que cuando el paciente no sufre problemas de salud previos y los cirujanos que llevan a cabo la liposucción son buenos profesionales que siguen todas las precauciones necesarias, la lipoaspiración es un procedimiento seguro.
Como en cualquier otra operación quirúrgica, existen ciertos riesgos relacionados con la mala praxis, los cuáles quedan reducidos a muy pocos casos cuando todo se realiza de la manera adecuada.
En definitiva, la liposucción es una intervención que elimina la grasa sobrante de manera eficiente y segura, siempre y cuando se realice con personal sanitario debidamente preparado para esta operación estética.
Fuente: Southwestern Medical Center
