CIRUGIA LIPOSUCCION EXPLICADA

El día de la cirugía, el profesional marcará tu cuerpo con una fibra de trazo grueso para delimitar las áreas en las que realizará la liposucción.

La Anestesia:

Seguidamente administrará la anestesia que puede ser local o general.  El tipo de anestesia dependerá de la amplitud de la zona en la que te hará la liposucción, del tipo de liposucción y de tu actitud frente a la misma. Por ejemplo, si te van a realizar la liposucción en varias partes de tu cuerpo, el cirujano recomendará el uso de anestesia general.  Si solo requiere anestesia local, tu doctor le aplicará primero la anestesia en la zona que te va a tratar y luego pondrá más anestesia en la zona que te va a lipoaspirar a través de la cánula. En este caso, también te hará ingerir un sedante que te ayudará a mantenerte relajada durante el procedimiento (puede ser suministrado vía oral o intravenosa).

Lo normal es que puedas sentir una sensación leve, a medida que la cánula se desliza bajo la piel.  Esto es normal. Lo que no debes de padecer es dolor.  Si lo padeces, díselo a tu cirujano para que reajuste la anestesia.

Se inyecta una solución líquida que facilitará la extracción y succión de grasa:

Junto a la anestesia se inyectan también en el organismo otros fluidos como agua salina y otros medicamentos que contraerán las venas evitando el sangrado.  La cantidad de líquido variará dependiendo del tipo de liposucción que se realice y de la técnica , pudiendo llegar a ser hasta 3 veces el volumen de la grasa que se va a quitar (liposucción tumescente).

El líquido que se inyecta está formado por los siguientes componentes:

  • Una solución salina que ayuda a separar la grasa del músculo.  El tejido adiposo (grasa) quedará semidisuelto en esta solución que será posteriormente succionado a través de la cánula.
  • Lidocaína, que es una anestesia que ayudará a quitar el dolor.
  • Epinefrina, que es una droga que contrae los vasos sanguíneos para reducir los moretones, hinchazón y limitar el sangrado.

Empieza la succión del tejido adiposo:

Una vez que la anestesia hace su efecto, el cirujano estético procederá a realizar una pequeña incisión (o las que sean necesarias) sobre la zona en la que se realizará la liposucción. En ese momento introducirá la cánula de liposucción, que es un tubo que aspirará el tejido adiposo (grasa).

La cánula está conectada a una máquina que, de manera mecánica, succionará la grasa. El tamaño de la cánula variará en función de la cantidad de grasa que se desee extraer y del tipo de liposucción que realice. Habitualmente el diámetro de la cánula oscila entre los 3 y los 6 milímetros.

Seguidamente, el cirujano plástico realizará movimientos con la cánula hacia adentro y hacia fuera sin retirarla del todo, utilizando la cánula como si fuera el tubo de una aspiradora. Con esos movimientos, se irán rompiendo los tejidos adiposos (grasa) y la máquina irá succionándolos junto a la solución que se ha inyectado previamente. Los fluidos extraídos se irán almacenando en un recipiente que permitirán al cirujano estético tener una idea de la cantidad de grasa y fluidos que van extrayendo. Dado que a tu organismo le están quitando fluidos y grasa, será necesario reponerlos de alguna manera. Para eso, se utilizará un suero intravenoso que mantendrá el cuerpo hidratado.