Liposucción y problemas psicológicos

Alrededor del deseo de realizarse una liposucción pueden subyacer ciertas complicaciones de tipo psicológico. Algunas personas buscan la solución a sus conflictos de inseguridad y a sus problemas emocionales y sociales en las operaciones de cirugía estética. Con esta conducta, no sólo no solucionan sus problemas psicológicos, que además pueden agravarse, sino que están poniendo en riesgo su vida y su salud con intervenciones quirúrgicas que realmente no necesitan. Pasamos a explicar los principales problemas psicológicos relacionados con la liposucción:

  • Problema irreal: Hay veces en las que las personas quieren someterse a una liposucción sin necesitarlo realmente. Hay gente que está acomplejada por algún aspecto de su cuerpo o desea una figura que no se corresponde con sus características físicas, por ejemplo, mujeres que se niegan a tener una figura con curvas y desean una figura andrógina y recta, teniendo unas caderas cuyas proporciones óseas no se corresponden. Esas personas no podrán encontrar en la liposucción los resultados que están buscando, lo que puede conducir a trastornos alimentarios, depresión, adicción a la cirugía…
  • Excesiva importancia a las críticas: Si una persona no está suficientemente segura de sí misma y basa su autoestima en la opinión de los demás, se encontrará demasiado expuesta a las críticas. Así, un comentario (bienintencionado o no) del tipo “Estas echando barriguita” o “Tus muslos no son como para llevar esos pantalones” pueden hacer que la persona se obsesione con ese “defecto” de su físico y decida pasar por una liposucción sin que lo desee realmente por sí misma.
  • Baja autoestima: Tener un bajo concepto de nosotros mismos puede hacer que basemos nuestra autoestima en un solo valor, como puede ser el físico. Ante esto, nos encontraremos muy expuestos a descensos de autoestima causados por los cambios producidos por el tiempo y a las críticas de los demás. Una liposucción puede hacer que nos encontremos mejor con nosotros mismos de manera temporal pero, mientras no tratemos el problema que está en la base, volveremos a sentirnos inseguros y poco valiosos.
  • Obsesión por la perfección: Hay personas que tienen un ideal de belleza basado en la perfección (actrices, modelos…) y hacen todo lo que está en su mano para acercarse a ese ideal. Ya que este objetivo es inalcanzable, se encontrarán sumidos en una lucha continua que sólo lleva a la frustración.
  • Adicción a la cirugía: Movidos por la obsesión por la perfección, muchas personas pueden desarrollar una adicción a la cirugía. Según estudios recientes, un 3% de las personas que se realizan una operación de cirugía estética, se vuelven adictos a la cirugía. El problema de base es la insatisfacción de estas personas, que recurren al cirujano en lugar de acudir al psicólogo. Como su problema real no está causado por ningún problema estético, ni la liposucción ni ningún otro tratamiento de cirugía plástica podrán ayudarles.
  • Expectativas no realistas: Hay personas que esperan de la liposucción mucho más de lo que ésta puede proporcionar. Hay gente que piensa que podrá reducir su exceso de peso, que su cuerpo se verá libre de arrugas y flacidez, que volverá a tener el cuerpo que lucía a los veinte años… Un cirujano serio y experimentado tratará de detectar estas expectativas e informar correctamente al paciente antes de realizar la intervención. El problema aparece cuando el cirujano está más interesado en el dinero de la operación que en la satisfacción del cliente o cuando éste se niega a escuchar. En estos casos, el paciente se encontrará insatisfecho y frustrado tras la liposucción.
  • Problemas emocionales o sociales: Hay gente que busca en la liposucción la solución a problemas que no son de índole estético. Algunas personas pueden pensar que la relación con sus parejas mejorará por el simple hecho de eliminar la grasa de su vientre y caderas. Otros esperan mejorar su cuerpo para conseguir resultar atractivo a posibles parejas o ser admirados socialmente. El problema está en que esos conflictos emocionales y sociales suelen tener de base otros factores (cansancio en la relación, falta de habilidades sociales…) que no pueden solucionarse con una liposucción ni con ningún otro tratamiento de cirugía estética.

Muchos de los problemas que hemos comentado necesitan de la atención de un psicólogo que pueda ayudar a estas personas con sus problemas de autoestima, asertividad, confianza en sí mismos, relaciones… Buscar en la liposucción la solución a estos conflictos sólo servirá para cronificarlos y agravarlos.

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